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  • Adriana Otero

La GENTRIFICACIÓN es el proceso necesario que mejora las ciudades

Actualizado: 4 de feb de 2019

La “Gentrificación” la podemos definir como la Sub-urbanización de la ciudad. Desde el punto de vista del Urbanismo, se trata de un fenómeno reciente, que podemos situar a partir de la década de los 70 y 80 en Londres.


El Fenómeno de la gentrificación.


Encontramos dos líneas claras de posicionamiento sobre este tema y dependerá del grado de conocimiento sobre el desarrollo urbano que se tenga. El primero, y de uso frecuente en política, sitia a la “gentrificación” como un proceso de desalojo de los centros históricos, lo sitúa como el origen del incremento de los alquileres y, en definitiva, de todos los males que padece una ciudad. Un segundo punto de vista, más académico y con fundamentos científicos, entiende que la mal llamada “gentrificación” es un proceso muy anterior al desarrollo de las ciudades que hoy conocemos, “La sub urbanización”, es decir, la complementación de las ciudades inacabadas; solo se puede generar si ya existe un modelo de ciudad y desarrollo económico.


A la “Gentrificación” le anteceden planes de la administración de rehabilitación, de mejoramiento de barrios, de recuperación del patrimonio; pero que no han sido capaces de terminar o de incentivar su desarrollo económico, por falta de recursos e interés de sus usuarios.


Mito de la Gentrificación.


La Gentrificación necesita de condiciones previas, un barrio o parte de una ciudad, no se desarrolla de “forma espontánea” e incrementa su valor y actividad de forma explosiva, es un proceso que tarda décadas, como hemos dicho, necesita de políticas de la administración. No encontramos ningún ejemplo en Europa, donde la iniciativa privada decida, planifique y se arrogue competencias para mediante una actuación concertada “decida de forma consciente y mal intencionada” desalojar a sus habitantes de un barrio. Al menos así lo ven quienes se dedican a estudiar la ciudad.


Dentro de estas condiciones está el desarrollo económico, el potencial para las actividades terciarias, la red de conectividad dentro del propio barrio y de éste con el resto de la ciudad. De los servicios y equipamiento que ofrece y de una carga Histórica importante, hablamos de la oferta Turística de su entorno inmediato. Por este motivo, este “fenómeno” de las ciudades Europeas” actuales, no se observa en los extrarradios o en las nuevas zonas diseñadas mediantes PAUs. Concluimos, que son propias de los Centros Urbanos que desde su inicio, requieren de ciertas condiciones especiales de partida.

La realidad.


La realidad tiene varios matices e intentaremos ver algunos de ellos.


El primero, y destruyendo el mito, la “gentrificación” en un proceso interno de una ciudad que solo se produce en condiciones especiales para su desarrollo, planes de rehabilitación previos, mejora de inmuebles, inversión en zonas comunes y equipamiento, planes de recuperación de barrios, que en su conjunto, han aportado un valor real y tangible a ese sector de la ciudad, pero que no han conseguido completar en proceso de recuperación; hablamos ahora del componente económico.


Es decir, hemos creado dentro de la propia ciudad barrios con una calidad excelente o excepcional, una oferta que no tienen otros barrios de la periferia: comunicación, comercio, servicios, trabajo; un sinfín de actuaciones y actividades que actúan como imán para empresas, “hemos conseguido luego de mucho esfuerzo”, (planes de recuperación de las ciudades que vienen desde la segunda guerra mundial a la fecha) darle vida y recuperar el patrimonio de todos con la actuación e intervención de pequeños inversores privados, propietarios, pymes y empresas, comercio en general; cerrar el ciclo de recuperación, dotando de actividad económica a estos barrios.


Ejemplos claros de esto en Madrid son los Barrios de Chueca y Malasaña, ahora Las Cortes o Bº de las Letras y Lavapiés, junto con una lista de barrios que se están uniendo a esta tendencia; en Barcelona tenemos el Barrio Gótico. Los que hemos trabajado en el Barrio de Chueca en la Década de los 90, sabemos cómo está el barrio hasta el año 2000 y la falta de recurso e imposibilidad de la Administración por dinamizar la ciudad.

La otra parte de la realidad.


Somos conscientes, que esta dinamización de la ciudad, que hoy va de la mano con el nuevo modelo de desarrollo económico, las nuevas tecnologías y el modelo de ciudad inteligente que todos aspiramos y que se debate en los foros internacionales, (Desarrollo Urbano Sostenible, Agenda ONU 2030), genera un incremento del valor de los inmuebles por la necesidad de las empresas de trabajar en la zona que se ha recuperado y que cuenta, como ya hemos comentado, con excelentes condiciones para el desarrollo económico, y de paso, una mayor demanda por querer vivir en estas zonas.


La gentrificación por si sola, no incrementa el valor de los inmuebles, ni su coste de alquiler, la gentrificación, es una tendencia dentro de la ciudad a la cual se le ha puesto nombre, no es la responsable de los males de la ciudad. Son los propietarios de dichos inmuebles, (sobre todo los originarios y de “toda la vida”, quienes han visto una oportunidad para sacar mayores rentas, tanto en la venta, alquiler como en el cambio de usos de sus inmuebles). Interés legítimo y que viene a complementar, en muchos casos, rentas bajas y situaciones económico-sociales precarias.


No debemos olvidar que detrás de cada inmueble hay un propietario, quien libremente toma decisiones, no es correcto culpar al “fenómeno” descrito como si de un “ente con vida propia” se tratase, de las subidas y de tantos males. Eso esta dentro de la espera política y del uso de la información con fines partidistas e ideológicos.


Conclusiones Finales.


En Asesores VUT somos partidarios de la Rigurosidad en los estudios y en ayudar a entender los fenómenos que se producen en la ciudad de forma simple y clara, intentamos dar otra dimensión a los problemas que hoy día identifican los diferentes actores públicos, con dudosa justificación histórica y científica y muy fundados en lo emotivo y en el discurso a la “grada”. El lenguaje, carente de rigor y de datos contrastados, cifras y noticias falsas, son la nueva forma de gobernar.


Asesores VUT invita a reflexionar y ver las dimensiones de los problemas y explorar soluciones que no destruyan la ciudad que tanto nos ha costado construir.

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